9 feb. 2016

Saco a base de retales


Yo soy de sobras. Así de cutre soy.

¿Hay sobras? Yo las quiero.

Nunca se sabe para lo que puedan servir. Como en este caso.

Un cuarto de madeja por aquí; los restos de la bufanda por allá; lo que no usé en mi último experimento y otras cosillas y aquí tenemos el resultado.

Un saco muy mono, en mi opinión. Para qué negarlo; todo lo que hago yo me parece mono pero es que si no me doy yo ánimos, quién me los va a dar.

El caso. Que el saco este es ahora donde guardo los lazos, pincitas y demás decoraciones que añado a los regalos que envuelvo. Muy útil. Utilísimo.

Además me ha salido el punto bastante prieto y se mantiene bien bonito si necesidad de que esté lleno. Al final se quedan en unos veinticinco centímetros de alto.

¿Y los colores? ¿Qué me dicen de los colores? No pegan ni con cola pero quedan estupendamente, no me lo nieguen.

Encantada de la vida que estoy, como seguro habrán podido apreciar.

¡Ah! El material. 100% algodón biológico.




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