10 dic. 2012

Mi funda de abanico preferida


Como suele decirse, “cada loco con su tema” y mi locura se basa en tejer fundas de abanico una detrás de otra. Es como los zapatos, nunca se tienen los suficientes. Lo curioso es que da igual cuantas haga, cada una es completamente distinta a la anterior.

Lo bueno de tejer fundas, supongo, es que tienen una gran utilidad práctica. A no ser que uno no tenga el contenido (abanico, portátil, Ipod, teléfono móvil, Kindle, etc. ) la funda siempre estará en uso y tendrá vida propia.

Yo, como ya he dicho, tiendo a darle al ganchillo más por utilidad que por gusto, aunque también. Al fin y al cabo no me gusta tejer por tejer cuando el resultado no va a servir para nada o terminará acumulando polvo en un cajón olvidado del armario para los trastos.
Así que nada, como reparto abanicos a diestro y siniestro (de esa cruzada hablaré en otra ocasión) termino por “ganchillear” en la misma proporción para asegurarme que el abanico recibe el uso correcto; y todo el mundo encantado de la vida.

Ahora que ya puede decirse que he tejido bastantes fundas os presento mi favorita. No por ser de las primeras sino porque en el momento que quedó terminada supe que era sólo para mí. Simplemente, mi bolso no es un bolso salvo que ésta funda tenga un abanico dentro en su interior. Es más, quizá no lleve bolso pero seguro que me verán con la funda en la mano.




12 nov. 2012

100% ecológico


Últimamente me encuentro con gente que no para de protestar por todo aquello que lleve el adjetivo “ecológico” o “biológico” adosado, y no entiendo por qué.

Una cosa es que nos interese poco o nada que lo que comemos no lleve pesticidas o que lo que nos ponemos no esté impregnado con sustancias “desconocidas”, y otra muy distinta es ponerse en contra.
Como en todo siempre hay alguien que lleva cada pensamiento hasta el extremo pero eso no debería ser excusa para renegar de algo tan natural como un producto ecológico sólo porque nos han dicho que es una tontería.

Lo 100% ecológico, biológico u orgánico está cada día más en boga y en vez de alegrarse de que haya más variedad en el mercado, parece que algunos se sienten en la misión de renegar y ridiculizar. Para empezar, cada uno es libre de comprar o no un producto ecológico y, por tanto, no veo que sea tan difícil respetar a alguien que compra o consume dicho producto.

En ésas me encuentro ahora mismo porque, a pesar de que las lanas y algodones ecológicos son más caros que el resto, a veces me apetece utilizar materias primas biológicas en mis proyectos y no paro de oír comentarios en contra. Y digo yo, ¿por qué no?



Conozco a no pocos cuya piel reacciona -en forma de picores y sarpullidos- ante ciertos tejidos y no sabe por qué. Puede que utilizar ropa ecológica fuese una solución. Entiendo perfectamente que si es para un bebé o un niño pequeño, los padres prefieran un producto ecológico sin pesticidas a otro. También comprendo a los que, por principio y si existe esa posibilidad, prefieren comprar “bio” más que nada porque a estas alturas ya no estamos seguros ni de lo que comemos.

Así que, en vez de poner caras y ridiculizar los productos que no llevan pesticidas ¿por qué no ser más constructivos y sugerir que nuestras tiendas ofrezcan también algo de ecología? Luego que cada uno elija lo que quiera.

17 jul. 2012

El bolso perfecto


Anoche soñé con el bolso perfecto; mejor dicho, soñé con mi bolso perfecto.

Soñé que estaba en una fiesta o algo parecido porque había gente por todas partes y a veces iba vestida elegantemente y otras de lo más casual lo que me da a entender que el bolso con el que soñé servía para cada ocasión.

El bolso en cuestión no era ni demasiado grande ni demasiado pequeño; era de asa corta -cualquier bolso perfecto lo es- aunque podía tenerlo perfectamente colgado del hombro. ¿El color del bolso de mis sueño? Pues la verdad que tengo que concentrarme mucho para recordar aunque seguro que no era de colores chillones aunque no tan neutro que pasara completamente desapercibido.

En el bolso de mi sueño cabía todo lo necesario perfectamente organizado en bolsillos interiores -secretos o no- y mantenía la forma perfectamente. Vamos que no era un saco en el que todo acaba echo un lío en el fondo y no hay manera de encontrar nada cuando realmente lo necesitas.

Lo más difícil es recordar el material del que estaba echo el bolso. Sinceramente creo que era una mezcla de tela y material (seguramente cuero) aunque no lo puedo asegurar; ya se sabe que no se pueden retener todos los detalles de un sueño después de que se ha soñado.

El haber soñado con un bolso perfecto me hace pensar que quizá sea hora de dar una vuelta por las tiendas. Quizá mi sueño haya sido una señal y lo que me quiera decir es “¡sal a comprar un bolso cuanto antes porque tu bolso perfecto te está esperando!"

Seguro que es eso.

16 jun. 2012

Cesta para los restos


Cuando empecé con esto del ganchillo y demás artes relacionadas ya me avisó mi madre...

- Ya verás cuando empieces a acumular restos.
- Pues los uso para trabajos más pequeños.
- Ya me dirás, ya me dirás...

¡Y qué razón tenía! Da lo mismo que tenga muchos trabajos pequeños por hacer; la acumulación de pequeñísimas madejas empieza a ser preocupante y si las guardo entonces termino por empezar una madeja nueva sin darme cuenta que tengo otras tres empezadas con el mismo hilo y el mismo material.

Para intentar paliar lo que yo llamo “el caos total” estoy haciendo bandejas a ganchillo de distintos colores para tener a mano las pequeñas madejas con las que, por ejemplo, tejo los cordones para adornar regalos de cumpleaños o los pequeños sacos para mil y una cosilla.

Aquí les presento la primera con el punto muy prieto para dar más estabilidad.


5 abr. 2012

La Fashion Pascua ya está aquí


Ya estamos preparados para celebrar en condiciones el Domingo de Pascua. Ya no importa el chocolate en cantidades ingentes; la decoración a tutiplén donde crías de conejitos de todo tamaño y color junto con gallinas y polluelos nos miran desayunar desde todas las direcciones; los niños dándose codazos y zancadilleando cuando nadie mira por conseguir algunos de los regalos/chuches esparcidos por el jardín... Nada importa ya porque he terminado a tiempo con las fundas de Pascua más bonitas que se hayan visto jamás.



Así como lo escribo. Utilísimas para mantener los huevos de Pascua recién cocidos calentitos el tiempo que haga falta mientras la familia decide, por fin, sentarse a la mesa y mejores aún como decoración para añadir a la ya existente. Aunque lo mejor es que no hace falta colorear con los peores tintes los pobres huevos y me refiero a esos pseudofosforitos que dejan a una ciega con sólo mirarlos un segundo.

¡Feliz Pascua a todos!




Nota: He escogido tres de las fundas para las fotografías pero como podéis imaginar tengo muchas más en todos los colores posibles.

21 mar. 2012

Saco, saquito

Yo no sé vosotros pero en mi casa tendemos a perder las cosas y más aún cuando son de pequeño tamaño; como por ejemplo aquella vez que sacamos el parchís para entretener a uno de los niños de la familia y acabamos usando botones en vez de fichas porque la mitad habían desaparecido a saber dónde.
Una y no más. Aunque hemos decidido adoptar los botones como fichas de parchís, me he animado con este saquito (tiene unos siete centímetros de base) para guardar los dados y las fichas. Ahora sólo queda no perder el saco también.



11 mar. 2012

Funda de abanico


Con la llegada del buen tiempo ya podemos presumir de abanico otra vez y de funda también. Una funda para cada abanico; ¿y por qué no?





He tejido la funda bien ajustada en forma de tubo y sin costuras a los lados. Es lo suficientemente larga, así que vale para casi cualquier tamaño de abanico. La elección del color ha sido fruto de la casualidad pero con la cercanía de la Semana Santa me he encontrado con la excusa perfecta. La funda es completamente morada y sin ningún tipo de adorno aunque le he puesto un cordón de cierre lila para darle un toque más alegre.
Espero que os guste.

13 feb. 2012

Corazones para todos en San Valentín

En principio sólo quería ver cómo quedaba. Empecé con uno y ya no pude parar. ¡Que diablos! Tengo corazones para todos y en parte os los quiero regalar.

Por ahí comentan que mañana 14 de Febrero es un día importante en eso del corazón así que aquí os traigo unos pocos para que, si queréis, os los quedéis. Este es mi regalo de San Valentín: podéis descargar la foto como fondo de pantalla para que decore vuestro ordenador en un día tan especial.